Mortal Kombat.

Hace mucho, mucho tiempo, en una ciudad muy, muy lejana… encontrábase un joven niño de diez años, pelo a tazón y acné por doquier. Una tarde de verano visitó su tan amado centro de recreativos “El Pino” y descubrió un juego que cambiaría por completo el concepto de videojuego de lucha. Por fin llegó a su barrio… Mortal Kombat. ¡Fight!
Y es que MK supuso toda una revolución en los 90, llegó con una estética hiper-realista, una jugabilidad totalmente adictiva, gran variedad de movimientos y lo mejor de todo, golpes finales totalmente sangrientos y brutales.
Un año más tarde, llegaría a nuestras pantallas la película Mortal Kombat. A pesar de no contar con un reparto muy conocido – tan sólo Christopher Lambert, quien realizó una notable interpretación como el Dios del trueno Rayden era famoso en todo el planeta - todos, en mayor o menor medida, realizaron un trabajo encomiable.
Por primera vez, se respetó íntegramente el guión. De hecho, el primer filme, narra la historia en el que el Dios del trueno, elige a los mejores luchadores de la Tierra para que participen en un torneo mortal, pues el destino de entre otros, nuestro planeta, está en juego. Los protagonistas son, ante todo, los terrícolas Liu Kang, Johnny Cage y Sonya Blade junto con Rayden que hará las veces de guía espiritual.
Respecto a los efectos especiales, debemos admitir que se hizo un buen trabajo para la época en que surgió. El monstruo de cuatro brazos Goro estaba fielmente representado (por poner una “pequeña” pega, tal vez estaba un poco delgado), pero en verdad, observar semejante criatura con sus dos metros diez de tamaño, consiguió que tembláramos como oveja en su rebaño.
Otro aspecto a destacar es el combate entre Scorpion y Cage (memorable el momento en que el ninja de los infiernos lanzaba su criatura-cuerda-garfio). Evidentemente, los fatalities más violentos no pudieron ser representados en el cine por motivos más que evidentes, pero los golpes más carismáticos, sí fueron representados fielmente en la gran pantalla.
Resumiendo, Mortal Kombat, es posiblemente una de las tres mejores adaptaciones al cine de un videojuego (por detrás de Silent Hill y por delante de Tomb Raider). Obtuvo unos buenos resultados en taquilla y el tema principal de su B.S.O sonó en todas las discotecas más “bakalaeras” del momento. Ya le hubiese gustado a Chimo Bayo.
Posteriormente, debido a su baja calidad, llegaron a los videoclubs dos partes más – a cada cual, peor y con actores menos conocidos, de hecho, creo recordar que mi vecino fue llamado para participar en una. Aún recuerdo el día en que alquilé MK:Aniquilación, no sabía con exactitud si estaba visionando un filme de mi querida saga o un reportaje en España Directo sobre Cosplay…
DOOM.

Algo similar a lo mencionado con Tomb Raider me ocurrió tras ver Doom.
Primera pregunta que deberíamos hacernos ¿Se debe adaptar a la gran pantalla un juego tipo “shooter” de la vieja escuela cuando éstos, apenas tienen guión? Difícil respuesta.
Año 2145. Un escuadrón especial liderado por el ex-combatiente de lucha libre “The Rock” acude a la llamada de un laboratorio en el planeta Olduvai donde, al parecer, unos siniestros mutantes están matando a la población tras un experimento fallido.
Tras este planteamiento, ¿Qué veremos en pantalla? Golpes, disparos e infinidad de explosiones. ¡Qué esperabais! Lo bueno: notables referencias al juego como las multitudinarias armas (las mismas que utilizamos antaño en nuestro queridísimo fps) y una gran reseña al mismo, en la parte en donde el protagonista, sitúa una cámara en el hombro, y vemos de forma subjetiva (igualita que en el videojuego) como éste, fríe a disparos a los múltiples alienígenas que le salen al acecho (tensión y acción a partes iguales). La parte “menos positiva” es que los diferentes bichejos que hacen alusión al videojuego se presentan algo escasos. Una lástima.
A pesar de no ser una gran película tampoco es excesivamente mala, aunque la falta de más aliens semejos a los del videojuego y unas actuaciones no muy notables, deslucen un poco el conjunto final. ¡Quién sabe! tal vez Gears of Wars logre culminar…
Leer más [...]
Minimizar Entrada